viernes, 30 de diciembre de 2011

Susurros


- Rhiza, vuelvo a soñar.

- Deberías descansar.

- No puedo, no ahora.

- Pero debes.

- Puede...

- Respira.

- Yo no lo buscaba.

- Lo sé, y ahora sueñas despierto, sueños con nombre de mujer.

- ¿Qué es este sentimiento?

- Miedo.

- ¿Bromeas, no? ¿Miedo yo?

- Hasta los hombres se asustan.

- Yo no.

- Has dejado de sangrar, la herida ha sanado, pero esa cicatriz marca tu punto débil, y te acompañará de por vida.

- Me niego.

- Touché... eso quería oir.

- Ya lo sabías, maldita idiota.

- Pero quería oirlo.

- ¿Y ahora?

- Ahora andas, y si tropiezas te levantas.

- Parece que hubieses olvidado con quien hablas.

- Sólo con alguien que sueña con tres puntos.

- Tengo miedo.

- ¿Tú? ¡No me hagas reír!

- Gracias.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Mi amazona


Susurros.

Nervios.

Sudor.

Aullidos.

Paroxismo amatorio como nunca antes.

Felicidad.

martes, 27 de septiembre de 2011

Blood oath


Sangre y vida.

Te las dí, incondicionalmente.


Promesas incumplidas.

Pactos rotos.

Vivir el momento.

Traición.

Infidelidad.

Olvido.

Son los regalos que recibí de tus manos.


Una nueva promesa.

Y ésta no permitiré que se rompa.

Ya lloré hasta vomitar sangre una vez.

No.

Te lo juro.

jueves, 18 de agosto de 2011

Falling apart


Una gran ciudad.

Todos tenemos en nuestro interior un mundo que es reflejo de nuestra mente, un mundo habitado por nuestro 'yo' interior, un 'yo' absolutamente puro sin distorsionar por el mundo exterior, sus prejuicios, cánones, reglas de comportamiento... un 'yo' que nunca mostramos por temor al rechazo o a la pérdida de su esencia.

Hace algunos meses que mi mundo se estremeció hasta lo más profundo, ya que arrancaron de los pilares su piedra angular. Todo tembló, y a duras penas aguantó el paso de los días. Éste último mes ha ido de mal en peor.

Hoy, mi mundo se derrumba. Mi mundo ha llegado a su fín, veo como se estremece y se desmorona. Tras años y años de forjarme a mí mismo se ha ido todo al traste. Tan cerca de la perfección... casi lo logro. Siento cómo mi verdadero 'yo' se desvanece a pasos agigantados, entre gritos de auxilio que nadie escucha y un dolor que le hace retorcerse como jamás ha hecho.

Un mundo en ruinas que se reduce a polvo.

. . .

He seguido mis normas, he perseguido mis sueños, he vivido la vida, he reído, he llorado, he sido feliz, he sufrido, he querido, he amado, me he divertido, he ayudado a los demás, me he esforzado, he caído, me he levantado, he enseñado, he aprendido, he viajado, he hecho cosas de las que me arrepiento, también cosas que volvería a hacer, me he arriesgado, he ganado, he perdido...

Ahora todo ha acabado.

Me preparo para irme, pero ella no me dejará morir. Trece años juntos en los que ha cuidado de mí y me ha impedido en tantas ocasiones abandonar éste asqueroso y pútrido mundo lleno de errores. Mi esencia se está disipando, así que sólo puedo preservarla de un modo... esconderme entre sus brazos, donde nadie puede alcanzarme, descansar, recuperar fuerzas... cederle el control y esperar el momento de retomarlo.

He disfrutado con vosotros, quizá volvamos a vernos.

Adiós.

martes, 9 de agosto de 2011

Mamoru



-No puedo protegerla... sus enemigos son demasiado fuertes... no puedo... hacer nada...

-Pero juraste protegerla, ¿No es así?

-Sí, lo hice... juré que la protegería a toda costa de todo aquel que quisiese hacerle daño... quiero tener la fuerza suficiente para luchar, suficiente como para cambiar el destino, aunque eso signifique ir contra el mundo entero... o contra dios.

viernes, 5 de agosto de 2011

Sueños


Deberíamos ser nosotros.

Quiero...

No es justo.

lunes, 6 de junio de 2011

Angustia


Un relámpago ilumina el cielo, y un trueno resuena casi al mismo tiempo.

Otro día lluvioso.

No paro de pensar en ti.

Me pregunto si te has ido, donde estas, si estás bien, si volverás a mí, si me has olvidado…

No puedo apartar mi mirada de la ventana, y si ahora mismo no estuviese a cubierto, me preguntaría si esto que empaña mis ojos y empapa mi camiseta es lluvia o son lágrimas.

Muero en vida mientras sueño despierto que llamas a nuestra puerta, abro, y sin mediar palabra me besas, como siempre hacías, dejando que una gran sonrisa tomase tus labios.

No sé cuánto tiempo más tardaré en volverme loco, si es que por la falta de sueño no lo estoy ya, claro.

Un penetrante olor a coco invade mi cuarto, embriagando mis sentidos, provocándome cientos de recuerdos a la vez, haciendo que me dé un vuelco a corazón pensando que en cualquier momento sentiré tu calor y el tacto de tus manos sobre mi pecho… pero entonces caigo en la cuenta de que no estás a mi lado, y que tu colonia se me acabó hace meses.

Hace semanas que no tengo ni una sola palabra tuya, pero no hay un solo segundo del día que no te espere, no en vano, nos dimos un tiempo… pero me aterroriza que ese momento no llegue, perderte para siempre…

Solo sé que moriré cada instante hasta que vuelvas a mi vera, porque no puedo vivir sin mi mitad, ni puedo vivir sin mi alma.

Te amo, Amanda.